martes, 25 de junio de 2013

No dudes de tu valor



Uno de los problemas más frecuente en consulta es la falta de autoestima. No obstante no es el tipo de problema por el que la gente suele ir, si no más bien aparece como una variable oculta que está detrás de muchos problemas.


Nos cuesta aceptarnos como seres imperfectos, el resto que haga lo que quiera, pero yo si tengo un defecto ese defecto pasa a ser el centro de mi vida. Olvidamos que la esencia humana es la imperfección, que lo que no es natural es ser perfecto.


Por ello te animo a que cuestiones cada vez que tú u otros te desvalorizan. Tú vales igual con tus fallos y errores. Eres la misma persona.
Un error tan solo es una forma de actuar inadecuada, tú no eres el error.
Imagina que Einstein hubiera dicho la vez 1000 que no supo como inventar algo, “soy un fracasado, lo dejo. Me he equivocado ya tantas veces…”


¿Por qué nosotros sí lo hacemos? “Me he equivocado, conclusión soy un fracasado”
¿Pretendemos ser más perfectos que Einstein?


Recuerda la esencia humana es la imperfección y la diversidad. No pretendas ser exactamente igual al resto. Habrá gente buena para una cosa y otros seremos buenos en otras. No nos juzguemos sólo por aquello que hacemos mal o no destacamos.


“Todos somos genios, pero si juzgas un pez por su habilidad para escalar un árbol, pasará toda su vida pensando que es estúpido” Albert Einstein


Te dejo esta historia para que reflexiones


Un profesor enseña un billete de 20 € y le dice a sus alumnos: "¿A Quién le gustaría tener este billete? " todos los alumnos levantan la Mano.
Arruga la nota y le pregunta: "Sigue queriéndolo? "Las manos suben de nuevo.
Él lanza el billete arrugado en el suelo, salta encima y dice: "¿ Aun lo quieren? "
Los Alumnos levantan la mano.
Entonces les dijo:
"Amigos míos, ustedes han aprendido una lección muy importante, hoy:
Aunque he arrugado el billete, lo he pisoteado, lo he lanzado, Habéis querido tener el billete, porque su valor no había cambiado, seguía con un valor de € 20 ..!
Muchas veces en la vida, te ofenden, personas te rechazan y los acontecimientos te sacuden. Sientes que ya no vales nada, pero TU VALOR no cambiará NUNCA para la gente que realmente te quiere. Incluso en los días en que estés en tu peor momento, TU VALOR SIGUE SIENDO LO MISMO ".

NO DUDES DE TU VALOR.....vales SIEMPRE igual o MAS.. NUNCA MENOS

jueves, 13 de junio de 2013

Beneficios del agradecimiento







Gratitud, que extraña palabra en los tiempos que corren. Antes era casi un deber dar las gracias a Dios, a los padres, a los profesores... Ahora pocos son los que dan las gracias por algo. Dar las gracias está minusvalorado.


Desde la psicología positiva se ha estudiado ampliamente el término agradecimiento llegando a importantes conclusiones acerca de su valor y la importancia que tiene en el bienestar de las personas.


En terapia y en coaching es algo a tener en cuenta por los beneficios que puede aportar a la persona el empezar a ser más agradecido. Tanto por las emociones positivas que genera como por el efecto indirecto que puede tener ser más agradecido en nuestras relaciones sociales.


A todos nos gusta que se nos valore y se agradezca aquello que hacemos por los demás y aquello que hacemos bien. Un agradecimiento sincero por parte de alguien que queremos nos aporta un gran bienestar.


En nuestra vida cotidiana sin embargo, a menudo damos por hecho que lo que tenemos en la vida nos pertenece. Consideramos injustas las pérdidas que tenemos a lo largo de nuestra vida. Nos cuesta aceptar que nacimos sin nada por tanto todo lo que tenemos ahora se nos ha dado.


Si vemos la vida desde este nuevo prisma nos daremos cuenta de lo mucho que tenemos que agradecer, a la vida y a la gente que nos rodea (familia, amigos, profesores, compañeros de trabajo…).


Hoy os propongo un ejercicio clásico en psicología positiva que nos ayuda a ser más conscientes de todo lo que tenemos.


Apunta cada noche a modo de diario 3 cosas que tienes que agradecer al día. No tienen que ser grandes cosas, simplemente todo aquello que de normal damos por sentado, aprendiendo a valorarlo.
Un bonito atardecer, un paseo al lado de la playa, una sonrisa amable de un desconocido, un conductor de autobús que nos espera cuando llegamos corriendo a la parada…


Este sencillo ejercicio durante dos semanas demostró incrementar no sólo el agradecimiento si no también el estado de ánimo en todo aquel que lo practicaba.


Si no dejamos pasar por alto estas acciones y centramos la atención en estas pequeñas cosas, quizá en este mundo donde parece predominar la violencia y corrupción se convierta en un lugar más amable donde vivir.


Elena de Miguel

Psicóloga y coach en positiva-mente
www.positiva-mente.es

viernes, 31 de mayo de 2013

Enfréntate a tus miedos





Enfrentarse o salir huyendo. ¿Cuantas veces nos lo hemos preguntado?


Lo más fácil es salir corriendo, pero no nos paramos a pensar las consecuencias que puede tener la evitación.


Cuando un miedo comienza a formarse es todavía algo manejable. Si lo vamos alimentando con la evitación pasa a ser una enorme fiera que no hay por dónde cogerla. Así se generan las fobias o miedos irracionales.


Ante eso se suele pensar o decir “pero si sé que es absurdo tener miedo a esto, pero no puedo evitarlo”. ¿Por qué pasa esto?


Cuando empezamos a evitar enfrentarnos a algo estamos enseñando a nuestra mente a temerlo. Es como si empezáramos a poner una alarma naranja sobre el objeto o situación fruto de nuestro temor que va haciendo más ruido con cada evitación. “¡Evítalo porque es peligroso! ¡Huye!”


 El miedo es una emoción que a lo largo de la historia de nuestra especie ha cumplido una función adaptativa enorme, por lo que es una emoción muy potente. Aquellos  que no temían al león, corrían un gran riesgo de ser devorados.


Los tiempos han cambiado, seguimos expuestos a muchos peligros pero no siempre el miedo que sentimos es un miedo real, si no que a veces es fruto de la mente por esta evitación continua.


La próxima vez que sientas un miedo atroz ante algo que pienses racionalmente que no es peligroso o que normalmente la gente no teme, piensa que quizá es una falsa alarma.
Intenta poco a poco enfrentarte a él. Cada día un poquito más. Al principio será muy desagradable porque el miedo no se elimina de un día a otro, pero si persistes, irá perdiendo intensidad y un día te darás cuenta que efectivamente aquello que llevas temiendo durante mucho tiempo, no tiene ningún peligro. 


¡Enfréntate a tus miedos!



Elena de Miguel Aldea
Psicóloga y coach en positiva-mente
www.positiva-mente.es

jueves, 23 de mayo de 2013

El arte de la paciencia para conseguir tus objetivos




No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. 


También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: "¡Crece, maldita seas!"... 


Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo trasforma en no apto para impacientes: Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles. 


Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de solo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros!
¿Tardó solo seis semanas crecer?.
No. La verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años. 


Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo. Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.
Cuento Zen.


La paciencia es un difícil arte, queremos resultados ¡ya! en el momento. Si emprendemos esfuerzo y no los vemos, en muchos casos nos damos por vencidos. ¿No hemos conseguido nada con tanto esfuerzo?
A veces hay que pararse a pensar:
1. ¿Estamos planteando bien nuestro objetivo?
2. ¿Estamos poniendo todo de nuestra parte para lograrlo?
3. ¿Las estrategias que estamos usando son las adecuadas?
4. ¿Somos capaces de reconocer nuestros progresos?
5. ¿Es necesario más tiempo para ver resultados?
6. ¿Ese objetivo que nos planteamos un día sigue vigente o hay que modificarlo?

Estas son sólo algunas preguntas que son posibles pero cada uno puede hacer las suyas,  antes de rendirse es importante hacer un análisis exhaustivo para detectar cambios posibles y alternativas o si definitivamente ese ya no es nuestro objetivo aprender para la vez siguiente. Pero sobretodo, tener paciencia porque quizá las raíces como en el bambú están formadas y sólo necesitan tiempo para asomar a la superficie.

¡No te rindas antes de tiempo!



lunes, 20 de mayo de 2013

Música para alegrar los sentidos



“La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo”  Platón

Conocido es que la música, independientemente del tipo o género que sea, es capaz de producir una serie de cambios en nuestro estado de ánimo, ya sea en sentido negativo o positivo.

Precisamente por estos motivos, nació la denominada musicoterapia , una terapia a partir de la cual se usa la música como tratamiento para diferentes problemas de salud, especialmente aquellos relacionados con la salud mental y emocional.

Hoy quiero exponer algunos de los beneficios demostrados de la música:
  • Ayuda a relajar el cuerpo y calmar la mente.
  • Es útil para mejorar casos de depresión, ansiedad y estrés.
  • Nos ayuda a ser más optimistas ya que eleva el estado de ánimo.
  • Reduce el dolor ya que libera endorfinas
  • Estimula el cerebro. La música calmada permite aumentar la concentración y aumentar la creatividad
Con todo esto quién puede resistirse a escuchar música. Seguro que todos tenemos unas canciones que ponemos para motivarnos y sentirnos mejor. Aquí os dejo una lista con las 10 canciones que a mí me generan alegría y optimismo.

¿Cuáles son las canciones que te ayudan a sentirte mejor a ti?



I gotta feeling- Black eyed peas














Don’t worry be happy- Bob Marley
 


 












 



I will survive- Gloria Gaynor















Jump- Van Halen













Color esperanza- Diego torres














La respuesta no es la huída- Maldita Nerea














BSO Carros de fuego














Salta- Tequila














Walkin’ On Sunshine- Katrina














Tubthumping- Chumbawamba


  












¡Ahora te toca a ti recomendarnos!

martes, 14 de mayo de 2013

Un mensaje de esperanza: Las ranitas en la nata



Cada día por distintas cuestiones en nuestro camino se cruzan decisiones, problemas, proyectos que no sabemos como sacar adelante.
Hay momentos duros en que pensamos en renunciar, salir corriendo, resignarnos a un futuro un tanto incierto.

Sin embargo hay otras personas que deciden luchar hasta el final, porque saben que aunque duro el esfuerzo merece la pena. Es un dolor necesario. Enfrentarnos a la vida de una u otra manera depende de una actitud, elegir luchar hasta el final o rendirnos, depende de nosotros.

Hay cosas en la vida que son inevitables, eso no se puede cambiar pero si elegimos luchar hasta el final, pase lo que pase, quizá al final logremos un milagro que creíamos que no era posible.

Por eso, por toda la gente que hoy se encuentre hasta el cuello llenos de problemas y no ven el sentido a seguir intentándolo, les quiero dedicar este cuento de Jorge Bucay, como mensaje de esperanza y de lucha.

Había una vez dos ranas que cayeron en  un recipiente de nata.
Inmediatamente se dieron cuenta de que se hundían: era imposible nadar o flotar demasiado tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos ranas patalearon en la nata para llegar al borde del recipiente. Pero era inútil; sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sentían que cada vez era más difícil salir a la superficie y respirar.
Una de ellas dijo en voz alta: - “No puedo más. Es imposible salir de aquí. En esta materia no se puede nadar. Ya que voy a morir, no veo por qué prolongar este sufrimiento. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril”.
Dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez, siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.
La otra rana, más persistente o quizás más tozuda se dijo: - “¡No hay manera! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo, aunque se acerque la muerte, prefiero luchar hasta mí último aliento. No quiero morir ni un segundo antes de que llegue mi hora”.
Siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar ni un centímetro, durante horas y horas.
Y de pronto, de tanto patalear y batir las ancas, agitar y patalear, la nata se convirtió en mantequilla.
Sorprendida, la rana dio un salto y, patinando, llegó hasta el borde del recipiente. Desde allí, pudo regresar a casa croando alegremente.

Seamos como la rana pataleemos, seamos cabezotas para bien porque el día menos pensado los problemas, así como la nata se transformaran y nosotros con ellos habremos crecido como personas.

jueves, 9 de mayo de 2013

Desconecta para conectar





Siguiendo un poco en la línea del vivir el aquí y ahora nos encontramos actualmente con situaciones como las que muestra este anuncio.

Vamos por la calle o en el metro o en una cafetería y vemos a gente rodeada de otra gente con la que no hablan, no apartan la vista de la pantalla del móvil, del ipad, del portátil y todo como bien muestra el anuncio, desaparece.

Las nuevas tecnologías son un gran avance para acercarnos a aquellos que están lejos, pero cuidado con que esto no se convierta en todo lo contrario, el alejamiento de aquellos que tenemos cerca.

Si hiciéramos la cuenta de las horas que pasamos mirando a una pantalla seguramente serían más de las que dedicamos a las relaciones sociales directas y no olvidemos que somos seres sociales, la pantalla nunca podrá cubrir esta importante necesidad humana.

Así que ya sabes organízate y dedica tiempo a las nuevas tecnologías pero permítete también apagar todas las pantallas de vez en cuando y observar el mundo que hay más allá de ellas.

ElenaDMA
www.positiva-mente.es